La situación de cuarentena y confinamiento que ha producido el COVID-19 en nuestro país está afectando a nuestras emociones y a nuestro descanso.

El insomnio puede que venga a visitarnos, a través de dos formas:
🔹El insomnio de conciliación, el que nos impide dormirnos a la hora de meternos en la cama.
🔹El insomnio de mantenimiento: que se traduce en despertarse antes de la hora habitual o incluso desvelarse varias veces por la noche.

En estos momentos, las rutinas, la alimentación, entre otras medidas, pueden ser la clave para que nada nos quite el sueño:

🔹Intentar estructurar el día para mantener una rutina y unos horarios
🔹Hacer ejercicio, siendo recomendable realizarlo a primera hora para activarnos.
🔹Tener en cuenta la luz y la oscuridad de la casa para diferenciar el ambiente entre día y noche.
🔹Mantener una alimentación equilibrada y en horarios regulares, cenar 2 horas antes de irnos a dormir.

También es muy importante intentar controlar las emociones para dormir bien, algunas pautas de actuación podrían ser:

🔹No hacer caso a toda la información que se reciba, solo a las fuentes fiables y oficiales.
🔹Mantener conversaciones sobre otros temas diferentes a la enfermedad y sus consecuencias.
🔹Realizar actividades que nos gusten y focalizarnos en un hobby.
🔹Sostener una rutina que nos mantenga activos durante las horas de luz y favorezca el descanso a la noche.
🔹Para favorecer el descanso nocturno y estar relajados, evitar las pantallas antes de acostarse.

Tal vez no hayas oído hablar de los sincronizadores sociales. Son, básicamente, los horarios de entrada y salida del trabajo, colegio, comedor, actividades… Son los contactos sociales que nos mantienen activos y que, de momento, han sido eliminados debido a la cuarentena y el confinamiento.

Esta posible desincronización de horarios afecta a todas las edades y, por ello, es muy importante hacer un esfuerzo para mantener una rutina. Os proponemos una serie de consejos para sostenerla y sentar pilares para descansar bien por la noche:

🔹Hacer ejercicio (recomendable a primera hora para activarnos).
🔹Crear un ambiente diferenciado entre el día y la noche, sobre todo para los más pequeños de la casa: subir la persiana al amanecer para que vaya entrando la luz solar y evitar la luz de las pantallas a última hora de la tarde.
🔹Tener un horario regular para las comidas, y no cenar más tarde de las 21:00h.
🔹Establecer un tiempo de ocio activo: lectura, juegos de mesa, teatro, visitas virtuales a museos, cocina…
🔹Asumir el aburrimiento como un estado más del ser humano.